exposiciones temporales | 2008 | thonet. vanguardias de diseño 1830-2008


En 1819 Michael Thonet, aprendiz de ebanista, abrió su primer taller en la región de Boppard sobre el Rhin en Alemania, más tarde se trasladó a Viena donde desarrolló la mayor parte de su trabajo. Nadie intuía entonces que el oficio de Thonet, su devoción y su habilidad técnica revolucionarían la manera de concebir, diseñar y fabricar mobiliario.

La primera –y quizá principal- aportación de Michael Thonet es el perfeccionamiento en la técnica de la madera doblada, un proceso que había sido ya utilizado por los griegos y los egipcios para la construcción de embarcaciones, pero fue hasta el siglo XVIII que se empleó para realizar muebles. Durante el siglo XIX varios productores buscaron perfeccionar el proceso para aplicarlo a ruedas, muebles, espejos y escaleras. Michael Thonet hacia la mitad del siglo XIX logró perfeccionarlo, llegando a diseños simples y populares que revolucionaron el mercado del mueble, modificaron el gusto de la sociedad mundial y la historia del diseño industrial.

Los muebles de Thonet se convirtieron en el símbolo de una nueva época y se exportaron por millares a distintos países de Europa, Asia, África, América del Norte y del Sur. A México llegaron por miles, especialmente durante el periodo del Porfiriato.

En la primera sección de la exposición Thonet. Vanguardias de diseño 1830 – 2008, curada por la historiadora de arte Ana Elena Mallet, se presenta un grupo de muebles en madera doblada procedentes del Museo Thonet ubicado en Frankenberg, Alemania, la misma población en donde está la fábrica. Entre estas piezas podemos mencionar la Silla 14, que además de ser el epitome del mobiliario de buen precio producido en masa que inundó bares y restaurantes de la época, se convirtió en el icono de la empresa.

La segunda parte de la muestra la conforma una selección de impresos y fotografías, así como muebles Thonet encontrados en México que desde finales del siglo XIX hasta principios del siglo XX fueron distribuidos en el país por tiendas como Casa Bocker, Lohse y Compañía, en la ciudad de México, además de Gran Ferretería y Mercería de Abraham Gallardo y Ferretería y Mueblería La Palma de Ernesto Paulsen en Guadalajara.

Los popularmente conocidos como “muebles austriacos” causaron furor en el gusto de la sociedad mexicana pues además de ser accesibles en precio, resistentes y de impecable diseño, reflejaban el gusto europeo que entonces era sinónimo de estatus. La siguiente sección tiene como principal protagonista al acero tubular que hacia mediados de los años veinte y posteriormente en la década de 1930 se convirtió en una materia prima maleable, moderna, sencilla y ligera, óptima para poder realizar un buen diseño. Thonet produjo entonces piezas realizadas por varios de los diseñadores de la mítica escuela de la Bauhaus como Marcel Breuer y Mies van der Rohe. En la última sección se presentan piezas producidas en la actualidad, prestadas por el Centro de Diseño Alemán, que abarcan tanto nuevos diseños como los diseños tradicionales  -convertidos ya en clásicos- que aún hoy se  siguen fabricando.

Durante el recorrido de la exposición se podrá ver además una selección de carteles -ediciones contemporáneas y piezas originales- que significaron otra importante aportación de Thonet a la mercadotecnia del mobiliario. Estos impresos funcionaron como catálogos de venta que mostraban la cada vez más extensa línea de productos y le enseñó al mundo un sistema práctico para realizar pedidos y fomentar el comercio.

Hoy Thonet no sólo sigue estando en restaurantes, bares y en los hogares de miles de personas en los distintos continentes sino que sus piezas forman también parte del acervo de importantes museos. Esta exposición busca mostrar el universo de una empresa que no sólo revolucionó técnicas y estilos sino también, la mercadotecnia de la industria del mueble y la propia historia del diseño.