Teresa Castelló Yturbide (ciudad de México 1917) es tejedora de la vida cultural mexicana, de sus artes y oficios, de sus costumbres y tradiciones, de su conciencia y memoria. Sus infatigables investigaciones —que ha reunido a lo largo de años de estudio a través de su relación con diferentes grupos sociales del país y de la lectura de documentos en numerosos archivos y bibliotecas—se refleja en una amplia obra: más de 30 libros e innumerables artículos en revistas, además de conferencias y asesoría a investigadores. Castelló abrió un vasto trabajo de investigación, no desde las instituciones académicas, sino a partir del trabajo de campo que la ha vinculado con indígenas y grupos de artesanos. Ha profundizado especialmente en el campo de las fibras y los textiles; ejemplo de ello son los dos valiosos volúmenes bellamente ilustrados que componen el Traje indígena en México, que ella yCarlota Mapelli Mozzi publicaron en la década de 1960 bajo el apoyo del INAH.
En 1945 publicó su primer libro titulado Cuentos mexicanos para niños (Editorial Porrúa), y en 1952, Cuentos de rancho (SEP) para continuar con una lista numerosa; recientemente dos textos, Leyenda de la china poblana y Mi abuela Romualda (Ediciones Tecolote), fueron elegidos para formar parte del acervo de las bibliotecas escolares de todo el país. Asimismo, Castelló ha andado entre los fogones. Su libro Presencia de la comida prehispánica (Fomento Cultural Banamex, 1986), fue pionero en mostrar la continuidad cultural de la cocina indígena de México. Junto con Elsa Cecilia Frost, Cristina Barros y Marco Buenrostro, participó en la publicación del Libro de cocina de Jerónimo de san Pelayo (CONACULTA, 2000).
Hay una faceta más: Castelló se ha dedicado a la labor social. La educación ha sido una de sus prioridades; desde niña enseñó a leer a otros chicos. También ha enseñado a grupos de mujeres labores que les permitan ganarse la vida sin descuidar sus hogares. Como una manera de devolver algo a los indígenas que han compartido tantos conocimientos con ella, no sólo ha dado a conocer la rica cultura de estos pueblos sino que en 1988 fundó la asociación Pro-Seda para apoyar al cultivo de la morera y la crianza de gusanos de seda con un grupo de mujeres mixtecas en San Mateo del Peñasco, Oaxaca.
Testimonio de personas que han conocido a Teresa Castelló La amistad con Tere Castelló ha sido para mí una fuente de alegría y enriquecimiento cultural. Al reflexionar sobre los rasgos más característicos de su personalidad, mencionaré solo tres: su gran inteligencia, el entusiasmo por todo lo que hace y la presencia constante de su mexicanidad.
Entre más discreta quiere ser una gran investigadora como Doña Tere Castelló Yturbide, más quisiéramos expresarle nuestra admiración.
Artes de México reconoce su labor, su tenacidad y su generosa pasión por México. Y desde hace muchos años hemos insistido en que se lleve a cabo este tan merecido reconocimiento.
Trabajar con doña Tere es garantía de aliento y ejemplo a seguir en el aprendizaje y rescate de lo mexicano. Escucharla hablar es un privilegio y una enseñanza sobre la sabiduría humana. Estar con ella significa recordar lo mucho que siempre falta por hacer de manera grata, digna y comprometida.
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