exposiciones temporales | 2008 | días de radio


Más de cien años después y acallando todos los pronósticos de quienes auguraron su caída tras la llegada de la televisión, la radio sigue en plena forma. La radio -ese objeto de diseño a cuyo alrededor se han reunido cientos de personas expectantes por escuchar lo mismo partes de guerra, noticias que música- significó desde principios del siglo pasado una revolución en las comunicaciones.

Muchos son los elementos que han conformado la industria de la radio y su historial iconográfico que por primera vez se exhibe en una muestra que, se enmarca en conmemoración del 25 aniversario del Instituto Mexicano de la Radio (IMER).

La exposición Días de radio. Diseño y memorias  es una invitación a realizar un viaje al pasado a través de los objetos utilizados en este medio de comunicación de masas. Con 76 aparatos fabricados en España, Estados Unidos, Francia, Alemania e Italia, se podrá observar la evolución de los receptores, tanto en el diseño como en los materiales con que se han elaborado como madera, metal y baquelita, entre otros.

En la muestra se exhiben aparatos transmisores de radio de diferente estilo, marca y antigüedad. Desde el fonógrafo RCA Victor del año 1918, hasta una radio portátil marca supersonic fabricado en 1996.

La muestra también está conformada por radiorreceptores de galenas, discos de acetato, micrófonos, cintas magnetofónicas, partituras musicales, fonógrafos y todo aquel instrumento que le ha servido a los comunicadores para llevar a cabo su tarea en el área de la radiodifusión.

Entre los diseños que el público podrá observar de aparatos de transmisión radiofónica se encuentra un radio de galena con audífono (1924) que podía ser adquirido por el público tras el canje de sellos emitidos por la compañía cigarrera El Buen Tono. Al llenar una planilla de timbres se cambiaba por el kit de radio.

Asimismo, se muestra un radio art decó utilizado como modelo de mesa de 1936; un fonógrafo marca Victor para discos de 8 pulgadas modelo de 1922; discos Edison utilizados entre 1921 y 1925, durante los primeros días de la radio en México y el micrófono Shure, cuyo diseño se ha convertido en icono de la radiodifusión de los años 50 y 60 del siglo XX. El modelo exhibido en Días de radio. Diseño y memorias es de 1955.

La conservación y resguardo de todo el material presentado en esta exposición pertenece a las colecciones y acervos Tomás Alva Edison y Emilio Berliner, propiedad del profesor Jesús Flores y Escalante y del doctor Pablo Dueñas, cronistas de la cultura popular, consultores en radiodifusión, curadores de la Asociación Mexicana de Estudios Fonográficos y gerentes de XEB, la B Grande de México, emisora actual del IMER y la más antigua de Latinoamérica, con casi 85 años ininterrumpidos de transmisión radial.