exposiciones temporales | 2008 | el alhajero danés. diseño contemporáneo.


La colección de joyería reunida por la Comisión de Diseño y Artes Decorativas de la Fundación Estatal para las Artes de Dinamarca se exhibe por primera vez en la exposición El alhajero danés. Diseño contemporáneo.

Desde 1978 la Comisión comenzó a adquirir piezas con la finalidad de apoyar a los artistas y propiciar el acercamiento de un público más amplio al diseño de joyas. Sin embargo, las obras adquiridas permanecieron en resguardo en los almacenes hasta la primavera de 2007, momento en el cual su directora, Mia Okkels, creó El alhajero de la Fundación Estatal para las Artes, muestra única por su idea de dar vida a una colección de joyería danesa presentando las piezas reunidas y ofreciendo un panorama de mediados del siglo XX hasta nuestros días.

El alhajero es un sistema de préstamo en virtud del cual las joyas adquiridas por la Fundación se ceden temporalmente a daneses que participan en actos públicos en Dinamarca u otros países. De este modo las piezas son exhibidas por personas, en concordancia perfecta con su verdadera esencia, la de "esculturas portables”, y sus usuarios contribuyen a promover el arte danés de la joyería y a difundir la obra de los artistas que la han creado. El Kunst Industri Museet es el responsable de la gestión de los préstamos en nombre de la Fundación Estatal para las Artes y en opinión de sus directivos este sistema ha sido muy exitoso.

           

La mayoría de las  piezas exhibidas en el El alhajero danés. Diseño contemporáneo son de artistas que concluyeron sus estudios a lo largo de la década de los sesenta y cuyo trabajo se caracterizaba por realizar joyas únicas e individuales en producción de series muy pequeñas.

Birte Stenbak, Ole Bent Pedersen, Arje Griegst, Peder Musse, Jan Lohmann, Per Suntum, Anette Kræn y Agnete Dinesen, son algunos de estos artistas representados en la exposición, que se dejaron arrastrar por la ola que recorrió Europa en aquellas décadas creando pequeños talleres donde los orfebres solían trabajar en solitario, a la vez que vendían sus joyas, como una alternativa a los negocios de joyería tradicionales.

Las joyas danesas de los años setenta, ochenta y noventa comparten rasgos comunes tales como la altísima calidad de su factura y la facilidad de su uso. Era necesario que las joyas pudieran ponerse, su sitio era el cuerpo y subrayaban la personalidad de su portador, convirtiéndose de esta manera en una obra de arte holística. Con el cambio de siglo, han sido muchos los diseñadores que se han distanciado de esa postura. Los límites entre artesanía, diseño y arte se han tornado difusos y no siempre es fácil distinguir si lo que tenemos delante es una miniescultura o una joya susceptible de uso, algunos artistas se cuestionan cuál debe ser la escencia de la joyería; entre los representantes de esta nueva iniciativa destacan Mette Saabye, Katrine Borup y Camilla Prasch.

A pesar de que todas obras reunidas en El alhajero danés. Diseño contemporáneo muestran una tendencia diferente, todas ellas tienen algo en común, son sin lugar a dudas, —como acertadamente escribió en 1960 la arquitecta y diseñadora danesa, Ibi Trier Mørch— "la expresión de su tiempo en cualquier periodo”.

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