Comparte crédito con otros diseñadores y arquitectos como Alvar Aalto, Eero Aarnio, Paavo Tunell y Tapio Wirkkala, quienes construyeron la moderna Finlandia de 1950 y 1960. Las piezas seleccionadas para la exposición muestran un panorama completo de la carrera de Sarpaneva: por un lado, puede apreciarse la abundancia de formas y materiales; por otro, la reiteración de ciertos temas y el desarrollo de otros que han sido decisivos a lo largo de su obra, como los objetos en los que se refleja la belleza de los paisajes finlandeses.
Para Sarpaneva es importante que cada uno de los objetos tenga un ‘alma' que refleje sus ideas sobre la vida: “Pienso que para poder crear tienes que vivir intensamente. A mí me gusta mucho trabajar, observar y cambiar ambientes y actividades. Disfruto mucho la vida, la naturaleza, el mar. Creo que la naturaleza tiene un gran poder y te permite pensar”. La exposición abarca el periodo que va de la reconstrucción posterior a la Segunda Guerra Mundial hasta el comienzo del nuevo milenio. La amplia gama de obras de Sarpaneva, en muy diversos materiales —vidrio, cerámica, plástico, metal y textiles—, refleja su actitud hacia el trabajo: es un artista y cada objeto que diseña se concibe y nace como una obra única. Sus principales aportaciones al mundo del diseño son la gama de colores i que creó en 1955, mezclando lila, azúl y verde con gris. También fue el primero en trabajar con maderas para que el vidrio obtuviera texturas.
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