Con el objetivo de rescatar la obra de una mujer emblemática para la historia del diseño en México, el Museo Franz Mayer exhibe la exposición Inventando un México Moderno. El diseño de Clara Porset , la cual muestra el trabajo creativo de esta diseñadora que participó en la modernización del país.
La exposición muestra la importancia que tuvo Clara Porset en el desarrollo del mobiliario que se hizo en la década de 1950, un México en plena transformación. Esta es la primera vez que un museo presenta una selección de mobiliario, fotografías y documentos pertenecientes a sus archivos –que en la actualidad forman parte del Centro de Investigaciones de Diseño Industrial de la Universidad Autónoma de México.
Diseñadora de profesión, Clara Porset conceptualizó como no se había hecho hasta aquel momento, una nueva forma de concebir el diseño de mobiliario. Consciente de las grandes tendencias internacionales, supo aportar nuevos principios a su trabajo integrando sus experiencias con los grandes diseñadores de la vanguardia europea. Asimismo, fusionó en su trabajo el conocimiento y la admiración que tenía por las tradiciones mexicanas y el arte popular.
Su trabajo en México se desarrolló principalmente en la década de 1950, época en la que surgió en el país un boom de proyectos de diseño de mobiliario y de interiores de casas habitación y espacios públicos como restaurantes y clubes deportivos en los que Clara Porset jugó un papel importante al diseñar el mobiliario del Hotel Pierre Marqués en Acapulco, el cine París, en la ciudad de México y mobiliario de bajo costo para el multifamiliar Miguel Alemán del arquitecto Mario Pani, primer proyecto de su tipo en América Latina.
Con Luis Barragán la unían principios en común: ambos buscaban darle un carácter mexicano a sus diseños pero integrándolos al contexto internacional. Porset no sólo realizó mobiliario para la casa-estudio del arquitecto ubicada en Tacubaya, también desarrolló muebles para varias de las casas que construyó.
Estudió arte, arquitectura y diseño en varios países, especializándose en diseño de mobiliario. Salió de su natal Cuba en 1936 por motivos políticos. Después de visitar México en 1940 decidió radicar en el Distrito Federal donde militó en la Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios (LEAR), al lado de su esposo, el pintor Xavier González.
Obtuvo el Primer Premio Continental del Museo de Nueva York en 1941 y la medalla de plata de la trienal de Milán en 1957. En 1952 promovió la exposición El Arte en la Vida Diaria , en el Palacio de Bellas Artes y en la Universidad Nacional Autónoma de México, primera exhibición de Diseño Industrial en el país. |