colección | escultura

Al igual que la pintura virreinal, la escultura estuvo muy ligada a la propagación de la fe cristiana. Las imágenes en bajorrelieve y bulto inundaron las iglesias integrándose a los retablos con el fin de evangelizar a los indígenas. El acervo escultórico del Franz Mayer, por ende, contiene una gran variedad de esculturas religiosas, aunque, gracias a la dedicación de Don Franz, también se encuentran piezas de carácter civil.

En esta sala de escultura se pueden apreciar obras hechas en marfil, alabastro italiano, chino y mexicano, piedra, plata, pasta de caña, cerámica poblana y madera; este último material fue el más utilizado por los talladores novohispanos.

Entre los trabajos de madera destacan los estofados. Esta técnica consiste en colorear una talla previamente dorada para rayar despúes la policromía con finos punzones, dejando entrever el oro para darle una apariencia similar a las telas bordadas con hilos de metal. El estofado es una técnica ornamental muy complicada y característica del arte barroco de la América hispana donde alcanzó verdadera magnificencia.

Paralelamente, el acervo escultórico del Franz Mayer cuenta asimismo con piezas elaboradas en pasta hecha de caña de maíz molido. Este método fue conocido por los indígenas antes de la conquista española y logró permanecer durante el siglo XVI y XVII debido a su ligereza que la hacía de fácil traslado y muy adecuada para las imágenes procesionales.

La muestra de escultura novohispana del museo ofrece al visitante una visión muy completa de las diferentes técnicas y temas que realizaron los artífices talladores novohispanos, además de ejemplificar sus influencias y contactos tanto en Europa como en Oriente, desde los siglos XVI al XIX.


 





Estofado mexicano
Siglo XVIII



San Rafael Arcangel
Estofado español
Siglo XVIII