El 10 de marzo de 1766 tuvo lugar un incendió que dañó buena parte de las instalaciones de la iglesia y hospital de San Juan de Dios. La noticia corrió por la ciudad a través de unas hojas volantes que solían ser impresas para notificar a los pobladores los sucesos más importantes. En la hoja se incluyó un grabado del suceso que hacía las veces de un relato visual acompañado de la siguiente leyenda al calce:
|
|